
Las luces de un bello lugar, ocultas tras la niebla de un deseo
pretendiamos alas que alcanzarán el cielo azul, que nuestros ojos
anhelan, pero nuestra condición humana es incapaz de alcanzar sueños.
Abrazamos el dolor en una vieja ciudad sin dueño, la soledad reinaba
en mi mirada fantasmal y cruel.
La sobervia en mi cuerpo, y lo último que olvide, fue tu sonrisa y las lágrimas
que afloraron ese dia, tras la promesa que jamás tendrá un encuentro.
Aún asi, esa ciudad prohibida del recuerdo, cubierta de niebla que oculta mi visión
jamás podría olvidarla, ni los habitantes sin dueños que esperán el regreso del abandono.
~ | A la vuelta de una esquina sin regreso | ~

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